Silvia Nuñez del Arco

Feliz San Valentín

Febrero16

En cuatro años de relación él nunca me había regalado una sola flor. Pero ese día me hizo llegar un enorme ramo de rosas rojas. No me gustaron. Sentí que esas flores eran solo un intento desesperado de arreglar algo. Supongo que sabía que lo nuestro se acabaría pronto.

- Ponlas en agua – le dije a mi madre y me fui a mi cuarto.

Ella me obedeció y aunque no me lo decía, yo sabía que las flores la hacían pensar lo mismo que a mí. Ella sabía que estaba pasando por un momento difícil. Quizá, a pesar de sus años, aún le sorprendía ver desde tan cerca la decadencia del amor. continuar leyendo »

Es lo que hay

Febrero9

Hoy llovió. Estoy resfriada. Me hice limpieza facial. No sé para qué. Me veo exactamente igual que antes de hacérmela.

He dormido poco. He tenido sueños ridículos. Estoy por terminar la nueva novela.  Me da miedo publicarla.

Estoy tomando antibióticos. No quiero contagiárselo a mi hija. El virus ha tomado posesión de mi cuerpo. La música me salva. continuar leyendo »

Tal por cual

Febrero2

Me caen mal las personas que aparentan. Me caen mal las personas que se dan aires de puritanas, de moralistas, de correctas.

Me da la impresión de que esas personas que no se dejan despeinar y ven las pequeñas miserias humanas como catástrofes imperdonables, son en secreto quizá un tanto más inmorales y deshonestas que las que ellos miran sobre el hombro.

Lo he sentido por mucho tiempo y lo sentí particularmente desde que salí por primera vez en televisión. No fue un mérito salir ni dije nada particularmente prodigioso. Dije muchas cosas que no recuerdo, pero dije una que sí recuerdo y fue que tenía sexo con un hombre veinticuatro años mayor que yo. Ese fue mi “pecado”. Ese fue el motivo por el continuar leyendo »

Correr olas

Enero26

Creo que la primera ola grande que bajé fue cuando decidí dejar la universidad. Quizá para algunos no fue una decisión valiente, sino cobarde. Algunas personas me criticaron por “estar en nada”. Lo que no sabían o lo que no tomaban en cuenta era que yo no había dejado la universidad para dormir hasta tarde, sino para empezar a escribir mi primera novela. También me criticaron por no estudiar literatura. Dijeron que debí cambiarme de carrera, no dejar la universidad. Pero yo no quería estudiar literatura. Yo tenía claro que quería ser escritora. Quería hacer algo distinto, pues en mi país no hay muchos escritores jóvenes que publican novelas y que de alguna manera existen en el círculo de la literatura. Sentía que al margen de que mi primera novela pareciera buena o mala (lo cual es perfectamente debatible), yo quería estar en esa foto. Ser amada y odiada me tenía sin cuidado, lo que yo quería era estar en librerías.

Y no quería esperar. Sentía que si entraba a la universidad a estudiar literatura, eso iba a aplazar mi novela. Las tareas, la juerga, la bulla universitaria terminarían continuar leyendo »

Seguimos caminando

Enero19

Zoe ya casi camina. Se mantiene de pie sola y cuando quiere avanza uno o dos pasitos. Me da mucho orgullo sentir que dentro de poco ya caminará sola y sentirá que tiene cierta independencia de quienes estamos detrás de ella.

No somos pocos. Está su papá, está Nana María, está Nana Hilda y estoy yo. Ahora somos menos personas en la casa. Hemos sacado a una nana, porque cuatro mujeres cuidando a Zoe (me incluyo) resultó siendo mucho. Zoe ya está más grande y duerme toda la noche de corrido y se está convirtiendo en una niñita que no necesita tantos cuidados como una bebe recién nacida.

Nana María, Nana Hilda y yo nos preocupamos de comprar los vegetales. De darle comida nutritiva. De que desde ahora se acostumbre a comer vegetales, lentejas, garbanzos, y quinua. Nana María tiene un triciclo grande con dos canastas con el que continuar leyendo »

Cortina de ilusión

Enero12

Todo bien con el Facebook. Me parece que es muy útil para mantener contacto con gente a la que no ves con frecuencia (o sea el 70% de tus contactos) y ofrecer gratuitamente detalles de tu vida privada, es decir mostrar a los demás que aún vives, y que a ratos malvives. Es la herramienta perfecta para hacerle creer al resto que tu vida es interesante, que tus comentarios tienen muchos Likes, que tus fotos están en el muro de Noticias de casi todos tus contactos. En otras palabras que eres casi una celebridad porque tienes muchos Amigos y como la mayoría te agregó a ti, entonces puedes empezar a sospechar que tu vida es interesante, que todos, incluso los que no te conocen personalmente, quieren entrar a revisar tu Muro y ver qué hay de nuevo en tu vida.

Eso es lo que el Facebook te hace sentir. Que eres un poco famoso, que a los demás les interesa saber lo que estás pensando, que por más lejos que estés de ciertos amigos, continuar leyendo »

Mamá versus Skype

Enero5

Me despierto y salgo en pijama a revisar el correo de la casa. Apenas abro la puerta de la calle me doy cuenta de que hace un frío inusual, cruel, jodido. Abro el buzón del correo y encuentro cuentas y un paquete para mí enviado desde Lima.

Entro a la casa y lo abro. Es de mi mamá. Casi todas las semanas me manda regalos para Zoe y cosas que le encargué. Mi último encargo fueron calzones. Le pedí calzones de algodón para mí, porque acá el algodón no es tan bueno como en Lima. Los regalos de Zoe son pantalones de algodón y unas letras de cerámica que dicen “Tiki”, que es continuar leyendo »

Los besos y el karma

Diciembre29

Creo que este año que se termina, serán los doce meses que recordaré con más intensidad. Hay años que pasan más rápido que otros, años en los que uno siente que no ha ocurrido realmente nada importante o digno de apuntarse en una libreta personal. Pero hay años que parecen puntos de quiebre y traen muchos cambios. Unos para bien, otros para mal.

A riesgo de ser demasiado optimista, o quizás porque hoy desperté descansada y de buen humor, creo que este año ha sido bueno. Muy bueno. Ha sido un año con muchos puntos de quiebre y sorpresas y no exagero cuando digo que casi todas han sido continuar leyendo »

La Princesa y la guayaba

Diciembre22

Son las seis de la tarde. Estamos comiendo una ensalada cuando él me pregunta qué quiero hacer por navidad. Si voy a querer hacer una cena navideña. Si hay algo que me gustaría que me regalaran. Desde la primera pregunta, revolví las lechugas de mi ensalada un par de veces pensando en una respuesta amable que disimulara mi primer impulso de decir lo que espontáneamente se me vino a la cabeza.

Cuando le dije lo que quizá él en el fondo sabía y quería escuchar, se rió y me dijo que por eso me quería. No pasó más de dos minutos para que ambos, mirando nuestras ensaladas, nos pusiéramos de acuerdo en que esta navidad no queríamos cena, no queríamos regalos para nosotros, no queríamos villancicos ni producciones navideñas. continuar leyendo »

Yo soy yo

Diciembre15

Hace pocos años, más o menos por estas fechas recuerdo haberme mirado al espejo sin ropa y haber pensado: tengo que hacer dieta. Nunca he tenido problemas de sobrepeso, aunque confieso que he perdido unos kilos y antes, si bien no era gorda, me veía un poco más rellenita.

Nunca antes me había preocupado por lo que comía o lo que bebía, porque era una adolescente y así estaba bien. Yo me veía y me sentía bien, porque ahora que lo recuerdo o veo fotos, no tenía que preocuparme por mi peso. La primera persona en tener un conflicto con mi cuerpo no fui yo, fue mi primer novio. Él tenía un cuerpo escuálido, pero se daba la licencia de criticar mi contextura y decirme aquello que le molestaba de mi apariencia.

Ahora probablemente pondría su cabeza en un misil y lo hubiese disparado sin ningún remordimiento. Pero en esa época supongo que la opinión del novio era casi una ley y podía ser considerada la verdad pura y a veces dura.

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« Entradas antiguas

No soy buena para describirme, así que cuatro de mis mejores amigos lo hacen por mí:

"Original, poco convencional, aún recuerdo cuando se jalaba el vestido de chiquita porque no lo aguantaba más. No reglas por favor, si se las ponen las va a romper. Amo que le importe un pepino las apariencias y el qué dirán."
Pía Romero

"Imprevisible y diferente del promedio. Su pasión es escribir. De niña era traviesa y aventurera, llena de vida, estaba siempre dispuesta a emprender grandes proezas imaginarias y a transgredir normas insustanciales."
Sofía Tudela

"Fan N°1 de Avril Lavigne. Muy rara vez está de mal humor. Le gusta correr por el malecón o caminar durante horas. Soñadora y distraída. Si se propone una meta no se detiene hasta conseguirlo."
María Luisa Miro-Quesada

"Le gusta bailar con su ipod en la mano. Cuenta buenas historias, le gustan las buenas historias. es mucho más valiente y determinada de lo que ella cree."
Farid Mardini