Almas raras

Es jueves por la noche. Acuesto a mi hija, doblo la ropa que saqué de la secadora, ordeno un poco la casa, me caliento un plato de quinua que devoro de pie en una de las repisas de la cocina. Luego me sirvo una copa de vino y la llevo al segundo piso junto con un plato de queso manchego y aceitunas verdes. Tengo que escribir mi columna semanal, pero decido ver unos cuantos videos en Youtube antes de comenzar.

Estoy obsesionada con ver videos en Youtube. Y también se podría decir que estoy obsesionada con hacer videos para Youtube. Empecé hace poco y lo estoy disfrutando. Siento que todo lo que he aprendido de Youtube ha sido mirando infinidad de videos en distintos canales. Hay canales de videojuegos, que son los que menos me interesan. Y están todos estos canales con gran diversidad de videos, desde comentarios humorísticos, retos o juegos, historias raras o locas que le ocurrieron a quienes están hablando frente a la pantalla, o incluso confesiones sobre preferencias sexuales.

Esta noche mi impresión es que nadie está contento. Veo una pelea entre dos Youtubers mujeres. Cada una ha hecho por lo menos tres videos contestándole a la otra. ¿Por qué pelean? No lo tengo claro. Lo que entiendo es que ambas son veganas, aunque una le critica a la otra usar maquillaje que contribuye con el maltrato animal. Se insultan de ida y vuelta y cada video tiene por lo menos un millón de vistas. Me quedo muda. No me da el tiempo ni el coraje para ver cada video y entender por qué se originó la pelea, pero sí me quedo con la sensación de que ambas despiden una energía negativa.

Veo también a este Youtuber muy famoso y abiertamente bisexual. Generalmente me hace reír y por eso me cae bien. Veo varios videos de él en los que habla de sus problemas emocionales. Nos cuenta que cuando era adolescente era nerd y tenía sobrepeso. Dice que era muy obeso y era muy infeliz porque soñaba con hacer películas y sentía que no las podría hacer así de gordo como estaba. Un día decide bajar de peso y baja unos quince kilos. Se convierte en una persona delgada. Pero para mi sorpresa nos dice que sigue siendo infeliz. Dice que cuando se mira al espejo sigue viendo al gordo que era antes. Dice que está yendo al psicólogo para sobreponerse y al final dice algo muy cierto: es fácil llorar, hacerse la víctima, lo realmente difícil es lidiar con el problema y tratar de solucionarlo.

Entro al canal abandonado de esta pareja de novios que solía subir bromas que se hacían entre ellos. Digo que es un canal abandonado, porque desde que se separaron, han subido videos por separado a ese mismo canal pero ya no es lo mismo. No exagero si digo que eran la pareja más exitosa de Youtube a nivel mundial. Empezaron alrededor del 2008 subiendo bromas tontas que uno le hacía al otro. El canal empezó a crecer y luego ya no era uno sino dos canales en los que subían bromas y comentarios diarios. Uno de los canales tiene diez millones y el otro tiene nueve millones. Todo parecía ir bien. Las bromas eran cada vez más sofisticadas y retorcidas: Él le hizo creer que el gato se había caído por la ventana del edificio. Ella le hizo creer que estaba en la cama con otro una tarde que él llegó de un viaje. Los que seguimos el canal de cerca pudimos ver cómo la pareja empezó viviendo en un pequeño departamento y terminó grabando sus visitas a las oficinas de Youtube en Nueva York. ¿Qué pasó? Un día nos dijeron que no se estaban llevando bien, que tenían problemas de pareja. Se separaron. Ambos canales millonarios quedaron ahí y nadie sabe bien qué va a pasar.

La que sí parece contenta es esta chica vegana que además es tan naturista que hace videos diciendo que no usa desodorante y no se depila las axilas. Sí, terrible. Dice que es solo un poco de pelo y que no es tan grotesco. Lo siento pero sí lo es. Lo interesante es que la chica es linda. Pero sus hábitos me dejan sin aire. Al menos ella sí parece contenta.

 Creo que en este momento el Youtuber que mejor que cae es uno que se llama Tyler Oakley, gay, muy gay, y resalto el muy, porque habla seseando y de modo muy exageradamente femenino y eso lo hace adorable. Lo hace adorable porque cuando ves sus videos te das cuenta de que está siendo él mismo. Y la autenticidad es algo tan difícil de lograr que cuando te la encuentras no queda más que apreciarla. Tiene más de ocho millones de suscriptores, es una gran celebridad, me hace reír con las cosas que dice, con su manera de hablar. Él también parece contento, pero en algún video contó la historia de su niñez y no era precisamente feliz.

Con eso me quedo con la impresión de que en muchos casos, Youtube es el escenario para muchas almas raras e incomprendidas que no hemos encajado en ningún otro lado, y que hemos terminado ahí con la esperanza de que alguien escuche cada semana la nueva historia que tenemos para contar.