Poemas de aquí y allá

No te integras

Mi primer trabajo lo tuve a los dieciocho
poco después de dejar la universidad

Era un centro para drogadictos, o algo así
trabajaba en el área de psicología
para ver si eso era “lo mío”
ciertamente no lo fue
tiempo después descubriría que nada era lo mío
(nada es de nadie
y yo había nacido con un problema:
no sentirme nunca a gusto
en ninguna parte)

Lo dejé al poco tiempo
creo que ellos se alegraron en dejarme ir
lo único que hacia era sentarme en una mesa
y escribir poemas
no hablaba con nadie
me sentaba a un lado y escribía

Mi siguiente trabajo
lo tuve mucho tiempo después
(cuando ya había escrito mi primera novela
y aparentemente ya había calmado
o aplazado por un tiempo
esas malditas ganas de escribir)

Dos años después
entré a una productora de comerciales
ahí me prohibieron escribir
así que leía
agarraba un libro y leía
leía revistas
leía cualquier cosa que tuviese a la mano
cualquier cosa era mejor que escucharlos

No podría decir que no hice gran cosa
porque en efecto la hice:
falté a una filmación
cosa que según los publicistas
era peor que violar a una monja

No me podían despedir
porque mi prima
era una de las jefas
así que yo me boté sola

Un par de meses después
estaba caminando por el óvalo Gutiérrez
había peleado una vez mas con mis padres
“escribir no te va a llevar a ninguna parte”
y no tenía un sol en los bolsillos
así que entré al Friday’s y me ofrecí

Duré exactamente diez días
los clientes se me insinuaban
se me cayó una hamburguesa
en las piernas de uno
a otro le ofrecí “cebollas emplumadas”
en vez de “cebollas en corte pluma”
y cuando me enteré que tenía que lavar
cerros de platos
dije enough

Mi último intento
fue en una librería
todo parecía ir bien
hasta que se quejaron de mí
me dijeron que “no me integraba”
(nunca entendí a qué se referían)
me trasladaron a una tienda más chica
y como bienvenida
sin darme cuenta
quemé una alfombra

Entonces renuncié
y volví a escribir
comprendí que ese era mi destino
y me diera plata o no
era lo que había que hacer

Siento que no hay trabajos para mí
que todos los trabajos que he tenido
me denigran
así que no volveré a trabajar
al menos hasta que salga la próxima novela
o huya de este país.


Así estaba bien

Caminando de noche
por el malecón

me detengo a mirar las estrellas
y dejo que el aire
golpee mi cara
y me haga sentir
como si fueses tú
quien me está acariciando
como si fueses tú
quien me dice
todo estará bien
ya verás

Los vencerás a todos
no importa cómo
ya verás

Recuerdo las mil y una noches
las promesas desesperadas
la sensación de que estábamos contra el mundo
y así estaba bien

Eran tiempos felices
en que mi mano rozaba la tuya
y te dejabas besar bajo la ducha

Ahora tienes otra chica
que te sabe querer más que yo
y que mira con calma tus locuras

No es como yo
que te llamaba cada dos horas
a decirte
hey
estás bien?
estás vivo aún?
mientras tú me colgabas
y seguías montando moto
odiándome en silencio
haciendo una pirueta más

Y luego nos encontrábamos
y comíamos torta de chocolate
y tus besos eran de chocolate
y tu mano tocaba la mía
y eso estaba bien

Recuerdo bien ese martes en la cocina
peleamos como siempre por tus celos
te jalé el pelo
y tú pateaste la puerta
voy a salir con la moto, dijiste
y si me llamas me mato

Tus zapatillas se alejaron de las mías
vuelve, grité llorando
¡vuelve!
te detuviste en la puerta
y corrí a tus brazos

Era la primera vez que amaba.

 

No nos llames, te llamamos

Cuando me propuse escribir
mi primera novela

ni siquiera lo calculé
no lo planeé
fue una fuerza interior
algo que se apodero de mí
y me conminó a hacerlo

La empecé a escribir
sin saber que lo estaba haciendo
hasta que tomé conciencia de ello
y seguí
fue así
nunca lo planeé
no sabía qué se necesitaba
ni siquiera sabía que necesitaba un editor
no sabía lo que era eso

La primera vez que pisé una editorial
fue exactamente un año después
de haber terminado la novela
tampoco había planeado publicarla
simplemente sentí
que era lo que había que hacer

Llegué a esta editorial
y me reuní con el editor
su cara se me hacía conocida
ya lo había visto antes
en algún taller literario
(de esos que no sirven para nada)
hablamos unos minutos
me dijo que se identificaba conmigo
que le parecía bien
que escribiera siendo tan joven
me sorprendió
(a mí no me parecía bien
no me sentía especialmente orgullosa
sentía que era lo que había que hacer)
recibió la novela
y me dijo espera unos meses

No sabía que sería tan difícil
así que solo por si acaso
fui a otra editorial
dejé la novela
me dijeron te llamamos

Con eso ya parecía haber asegurado algo
había dejado la novela
en dos grandes editoriales
nada podía salir mal

No fue así
ocho meses después
ninguna me había contestado
y me comencé a preocupar
entonces empecé a mirar
otras editoriales más chicas

Repartí mi novela
como correo
por varias editoriales
pronto llegaron los primeros no
llovieron como dardos desde el cielo
no, no y no
anda a la universidad
no escribas más

De pronto el primer editor
ya no parecía tan orgulloso de mí

De la segunda editorial nunca supe nada

A la tercera a la que fui
me recibió un freak de lentes cuadrados
que seseaba constantemente
y me miraba con deseo

En la cuarta encontré un gordito sudoroso
que me dijo te llamaremos, sí
queremos sangre joven en la editorial
sonrió
y de pronto creí ver
cómo sus colmillos se alargaban

En la quinta editorial
encontré un espantapájaros
amigo de cierto escritor
que también me miraba con deseo
y le temblaba la mano cuando me saludaba

Este último editor
me quiso publicar
bajo un sello infantil
para los colegios
y me dijo nada de sexo en la novela
cortamos aquí
aumentamos allá
y puede que salga algo interesante
al despedirnos
me acompañó al ascensor
y me dijo
si tu novela funciona para los colegios
va a ser un éxito

Entonces comprendí
que no podía publicar con ellos
no podía dejar que mutilasen
lo que con tanto esfuerzo escribí
por primera vez entendí
lo que es tener principios
llámame en un mes, me dijo
nunca lo llamé

Luego firmé con una editorial chica
con editores aparentemente decentes
que aceptaron mi propuesta
de posar desnuda
en la contraportada
me agradecieron por confiar en ellos
y me prometieron que todo saldría bien

Después de todo este tiempo
de toca-timbre
he llegado a la conclusión
de que la mayoría de editores
son unos freaks
gente muy extraña
(incluso más que yo)

No lo sé
después de dos novelas
aún sigo aterrada.